Un antes y un después: la historia detrás de la nueva imagen de Melilla Puerto
Carta abierta a quienes ya forman parte de esta familia… y a quienes están por llegar
Carta abierta a quienes ya forman parte de esta familia… y a quienes están por llegar

Hay años que pasan sin hacer ruido. Y hay otros que marcan un antes y un después. Para nosotros, este ha sido un año de evolución, de decisiones valientes y de nuevos pasos que nos han llevado a mirar nuestro hotel —y nuestra ciudad— con otros ojos. Con ojos más amplios, más conscientes, más nuestros. Como si abriéramos el plano de una película para mostrar, por fin, todo lo que siempre estuvo ahí.
Durante años, Hotel Melilla Puerto formó parte de una gran cadena. Una etapa que tuvo su valor, pero que con el tiempo nos fue alejando de algo esencial: la posibilidad de ser, del todo, nosotros mismos.
Recuperar la gestión del hotel fue una decisión que no se tomó a la ligera. Fue una apuesta por Melilla, por las personas que trabajan aquí cada día, y por los huéspedes que han hecho de este lugar algo propio. Porque un hotel con alma no puede gestionarse desde lejos. Tiene que vivirse desde dentro.
El concepto: un lugar donde las historias ocurren
Cuando empezamos a trabajar en la nueva identidad de marca junto al estudio leblume, lo primero que quedó claro fue esto: Hotel Melilla Puerto no necesitaba inventarse. Necesitaba reconocerse.
Porque este hotel lleva desde 2003 siendo escenario de llegadas y despedidas, de decisiones importantes y noches tranquilas, de conversaciones que empiezan en el desayuno y terminan tarde, de personas que vuelven una y otra vez porque aquí se sienten reconocidas. Ese era el punto de partida. Y también el concepto central de la nueva marca:
*Un lugar donde las historias han ocurrido y seguirán ocurriendo.*
La idea tiene algo de cinematográfico —y es deliberado. Abrir el plano. Mostrar todo lo que siempre estuvo ahí pero que quizás no habíamos sabido contar. El hotel como escenario cotidiano de historias extraordinarias.


La identidad visual: elegancia con carácter propio
Traducir ese concepto en imagen no era tarea fácil. Queríamos una identidad que transmitiera confianza sin frialdad, elegancia sin distancia, modernidad sin perder el peso de lo que llevamos construyendo más de veinte años.
El logotipo utiliza Newsagent, una tipografía serif condensada que combina lo tradicional con un toque contemporáneo. Su inspiración no es arbitraria: los trazos verticales, el ritmo de sus astas y la tensión entre lo ornamental y lo funcional evocan los forjados de las ventanas de Melilla — esa arquitectura modernista que decora las fachadas de la ciudad y que, quien la mira con atención, reconoce como algo único en el mundo. La tipografía, como la ciudad, tiene carácter. Y se recuerda.
Melilla como luz, identidad y punto de partida
Una cosa que teníamos clara desde el primer momento: Melilla no podía ser solo el lugar donde estamos. Tenía que ser parte de lo que somos.
La ciudad —con su historia, su diversidad, su luz mediterránea, su condición de cruce de culturas— impregna la nueva identidad de marca en cada capa. Melilla no es un dato en nuestra dirección. Es un valor diferencial real. Una razón de ser.
Elegir Melilla es elegir algo que no existe en ningún otro lugar. Y ese es, precisamente, el espíritu con el que hemos construido esta nueva imagen.


La siguiente historia es la tuya
Hemos trabajado mucho en este último año. En la imagen, en la forma de contar quiénes somos y qué ofrecemos. Pero la mejor parte de lo que viene no la escribiremos nosotros.
La escribirás tú. En cada visita, en cada conversación, en cada noche que pases aquí y que se quede contigo mucho después de hacer el check-out.
Hotel Melilla Puerto sigue siendo el mismo lugar de siempre. Solo que ahora, por fin, se parece un poco más a lo que siempre fue.
Gracias al equipo de leblume por acompañarnos en este proceso con tanta sensibilidad y talento. Por escuchar antes de diseñar, y por entender que detrás de cada decisión había una historia que merecía ser contada.
Bienvenido a la nueva etapa. Bienvenido a casa.